«Geografías de la Hostilidad» Premisa para el TFG ( Reto 2 / Diseño del TFG)

“Geografías de la hostilidad”

La cámara como arma frente a la violencia silenciosa del diseño urbano.

Pariendo de la premisa de que el entorno urbano dista de ser un escenario neutro. Establezco la idea de que este espacio constituye, por el contrario, una arquitectura biopolítica de control diseñada de forma consciente para condicionar la vida pública.

Bajo el título “Geografías de la hostilidad”, mi proyecto de investigación artística propone una mirada crítica hacia el modo en que el diseño urbano ejerce una violencia silenciosa sobre la ciudadanía, segregando de manera directa a las personas con diversidad funcional e impactando de igual manera en la población no discapacitada.

En esta propuesta planteo la cuestión troncal de en qué forma la fotografía documental contemporánea puede erigirse en un elemento de denuncia visual capaz de evidenciar las formas de exclusión producidas por la arquitectura hostil, articulando la colaboración comunitaria con una aproximación a la fotografía forense.

Parte del fundamento conceptual del trabajo se apoya en la “Teoría del Actor-Red de Bruno Latour”, entendiendo los elementos del diseño urbano hostil como “actantes no humanos” que operan unas veces dirigidos por intereses económicos o políticos y en otras ocasiones de forma menos premeditada. Siendo su objetivo condicionar e influir de manera directa en nuestros actos cotidianos.

Frente a este ordenamiento coercitivo, el dispositivo fotográfico se posiciona como una prueba acusatoria orientada a desmontar la normalización de la violencia en el espacio público.

Para lograrlo, en mi propuesta asumo una estricta máxima ética vinculada al pensamiento de Susan Sontag. La cámara apuntará siempre al artefacto agresor y nunca a la víctima, erradicando cualquier atisbo de voyerismo o victimización compasiva.

En línea con los planteamientos de Andrea Soto Calderón sobre la performatividad de la imagen, la fotografía, en la línea de lo antes expuesto, se concibe aquí como un acontecimiento crítico que no busca reflejar pasivamente ni embellecer la realidad, sino interrumpir sus mecanismos de normalización.

La estrategia técnica se fundamenta en la superposición de imágenes, articulando dobles imágenes que integran distintos puntos de vista contrapuestos. Esta técnica permite alterar la percepción habitual para invitar a repensar aquellos espacios cotidianos que, por rutina, han dejado de ser significativos. Toda esta manipulación visual se desarrolla sin renunciar a la estética de la obra final como reclamo y envoltorio del mensaje de denuncia y resistencia.

La investigación la vertebro a través de una matriz metodológica sostenida sobre cuatro ejes fundamentales que lo son también de mi desarrollo personal y profesional. De un lado, la fotografía como activismo visual. Por otro, la docencia como mediación cultural. Las personas con discapacidades como canal de visualización y comunicación social. Y, en último término, la economía como elemento director de gestión del espacio público.

El elemento que se generará, a modo de resolución final del proyecto, consistirá en la creación de un foto libro entendido como un elemento aglutinador o “anarchivo” material y objeto editorial tangible y distribuible. Este catálogo visual puede organizar imágenes y ubicaciones, incorporando la opción de integrar cartografías comunitarias asociadas a evidencias fotográficas para transformar la mirada sobre la ciudad.